Motivación

Motivación

Cuando yo era estudiante, mis maestros no me motivaban, me daban mil razones para dejar de estudiar: aburrimiento, mucha tarea, no les entendía nada, no le veía sentido a lo que enseñaban, incluso llegué a reprobar algunas materias porque no soportaba estar ahí, con ese maestro que hacía más difícil todo. Sin embargo, yo sabía que estudiar no era el fin, sino el medio con el cual yo conseguiría otros sueños más importantes ¿Cuáles? En primer lugar, mi independencia: tener un trabajo y mantenerme por mi misma, viajar con mi propio dinero, conocer un poco más sobre el mundo y sobre mí con mi propia capacidad, sin que me lo contaran otras personas, sin interpretaciones intermediarias, sin tener que depender de lo que dijera un maestro.

Después de años de estudio, noches sin dormir, sacrificios de tiempo, relaciones y otras experiencias, lo logré. Terminé la licenciatura que quise, conseguí mi primer trabajo y gané mi propio dinero. Era solo el principio de un nuevo camino que me llevaría a plantearme nuevas metas, sueños y formas de vida.
Y para nada de esto necesité la motivación de mis maestros, todo surgió como un sueño personal, que seguí y alcancé. Agradezco a todos mis maestros pues de ellos aprendí, con su buen o mal ejemplo, pero yo sé que la motivación para lograr un sueño nunca dependió de ellos sino de mi deseo, voluntad y perseverancia.
Yo y solo yo soy la responsable de mis logros (y fracasos) como estudiante.

Ahí está mi fuerza.