Por trece razones – Recomiendo

Por trece razones – Recomiendo

Por trece razones (TH1RTEEN R3ASONS WHY) es una serie de reciente aparición en Netflix. Recomiendo ampliamente que mis estudiantes, jóvenes y adultos, la vean, pues los invita a reflexionar sobre las problemáticas que actualmente viven los adolescentes.

La serie está basada en el libro homólogo Por trece razones que puedes leer en Kindle o libro impreso.

Por trece razones tiene como trama central el suicidio de Hannah Baker, una estudiante de 17 años que asiste a High School Liberty, su equivalente mexicano sería una preparatoria. La historia comienza unos días después del suicidio de Hannah, cuando Clay, uno de sus amigos más cercanos, recibe una serie de cassettes en los que Hannah grabó, días antes de su muerte, una explicación detallada de las 13 razones que la llevaron a la terrible decisión de quitarse la vida. El espectador, junto con Clay, descubrirá estas razones escuchando los cassettes. Las escenas mezclan el pasado que narra Hannah y el presente que vive Clay, en el que amigos, familiares y compañeros de escuela, lidian con las consecuencias, la tristeza y los sentimientos encontrados que dejó la muerte de Hannah. Pues así como se lamenta su pérdida, también se guarda cierto recelo por las historias que revela en sus grabaciones.

Esta serie, como deja saber el título, cuenta con 13 capítulos de aproximadamente 50 minutos. Los temas que se abordan en cada episodio y por los que recomiendo mirarla, van desde el el bullying, el ciberacoso, el abuso en el consumo de sustancias, hasta la violación y el suicidio. Todos, problemas a los que se enfrentan actualmente los jóvenes.

Aunque la serie y el contexto que retrata es norteamericano, el tema del suicidio es igual de relevante en nuestro país, pues el suicidio es la tercera causa de muerte adolescente en México.

Recomiendo a mis estudiantes jóvenes que miren la serie, pues podrán ver un ejemplo de cómo pequeñas acciones que parecen intrascendentes como una burla por la apariencia de alguien, alimentar un chisme o compartir una fotografía privada, puede llegar a afectar profundamente la dignidad de una persona. Se podrá observar como las relaciones de amistad, noviazgo y camaradería, así como ayudan a estrechar lazos, también pueden orillarnos a cometer actos con graves consecuencias, para nosotros mismos y nuestros seres queridos.

También recomiendo a mis estudiantes adultos, sobre todo si son padres de adolescentes, que miren la serie. Además de lo que mencioné en el párrafo anterior, la emisión también retrata aquellas conductas que adoptan los adolescentes cuando se encuentran en situaciones de peligro como la depresión, el consumo de drogas o el acoso escolar. Muchas veces los jóvenes no tienen las herramientas emocionales ni de comunicación para expresar los sentimientos que los agobian; está en manos de los padres ser atentos y actuar a tiempo para ayudarlos y evitar un daño mayor a su cuerpo, a su dignidad, a su vida.

La serie contiene escenas explícitas de violencia, sexo y suicidio, por esta razón no recomiendo que sea vista por niños.

Si eres joven, te sentirás identificado por muchas de las escenas que verás. Si eres adulto, observarás de cerca las situaciones que viven día a día los jóvenes. En ambos casos, te recomiendo que antes de juzgar a los personajes, mires bien el contexto en donde se desenvuelven y las razones que cada uno tiene para actuar de esa manera.

Si conoces a alguien que esté atravesando por la misma situación de Hannah o de los personajes de la serie, si eres tú el que está pasando por ello, pide ayuda.

Nadie está solo en el mundo, el dolor no es para siempre. La tristeza también se termina, tú puedes que dar el primer paso.

Motivación

Motivación

Cuando yo era estudiante, mis maestros no me motivaban, me daban mil razones para dejar de estudiar: aburrimiento, mucha tarea, no les entendía nada, no le veía sentido a lo que enseñaban, incluso llegué a reprobar algunas materias porque no soportaba estar ahí, con ese maestro que hacía más difícil todo. Sin embargo, yo sabía que estudiar no era el fin, sino el medio con el cual yo conseguiría otros sueños más importantes ¿Cuáles? En primer lugar, mi independencia: tener un trabajo y mantenerme por mi misma, viajar con mi propio dinero, conocer un poco más sobre el mundo y sobre mí con mi propia capacidad, sin que me lo contaran otras personas, sin interpretaciones intermediarias, sin tener que depender de lo que dijera un maestro.

Después de años de estudio, noches sin dormir, sacrificios de tiempo, relaciones y otras experiencias, lo logré. Terminé la licenciatura que quise, conseguí mi primer trabajo y gané mi propio dinero. Era solo el principio de un nuevo camino que me llevaría a plantearme nuevas metas, sueños y formas de vida.
Y para nada de esto necesité la motivación de mis maestros, todo surgió como un sueño personal, que seguí y alcancé. Agradezco a todos mis maestros pues de ellos aprendí, con su buen o mal ejemplo, pero yo sé que la motivación para lograr un sueño nunca dependió de ellos sino de mi deseo, voluntad y perseverancia.
Yo y solo yo soy la responsable de mis logros (y fracasos) como estudiante.

Ahí está mi fuerza.